Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
- Federico García Lorca
Guadalupe Nettel (x)
Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio. Ensayo sobre la rapidez.
” Porque de muchas dueñas malquerido sería,
e mucho garçon loco de mi porfarçaría,
por tanto non te digo el diezmo que podría;
pues cállate e callemos. ¡Amor,vete tu vía!”
